La densidad de cómputo de los sistemas de inteligencia artificial más avanzados ha superado lo que la refrigeración por aire puede sostener de forma eficiente. La refrigeración líquida directa al chip (DLC) se ha convertido en la tecnología que exige la nueva generación de GPUs.
Cómo funciona la refrigeración líquida directa al chip
En lugar de enfriar el aire del pasillo, el líquido refrigerante circula por cold plates en contacto directo con los componentes de mayor disipación: GPUs y CPUs. Esto permite extraer el calor mucho más cerca de su fuente, con mayor eficiencia y menor consumo energético.
- Refrigeración líquida directa al chip (DLC) como sistema primario.
- Dry coolers adaptados al clima tropical, que reducen el consumo de agua.
- Circuito cerrado de refrigeración, que minimiza las pérdidas y el mantenimiento.
Eficiencia y sostenibilidad
Gracias a la refrigeración líquida directa al chip, el diseño de AI Factory Caribbean apunta a un PUE de diseño ≤1.30, un indicador de eficiencia energética competitivo a nivel internacional. Además, el circuito cerrado consume menos agua que la refrigeración evaporativa tradicional.
“La refrigeración líquida no es una mejora opcional: es el requisito de la nueva generación de cómputo de IA.”
El campus combina esta tecnología con un Centro de Operaciones de Red (NOC) 24/7/365 y monitoreo integral de infraestructura (DCIM/BMS) para garantizar la continuidad operativa.




